¿Qué son los "watts verdaderos"? ¿Cómo se definen? Es imposible determinar una clasificación real del consumo de potencia en el mundo real, y además no es relevante al comparar bocinas autoamplificadas, porque las bocinas autoamplificadas son más que amplificadores en una caja de madera: son sistemas completos que incluyen transductores y todo el procesamiento necesario. (Más adelante explico por qué eso es importante.) Los "watts verdaderos" que usa la bocina cambian de milisegundo a milisegundo, de minuto a minuto, y son distintos en cada momento de cada canción. Los Watts son una construcción matemática que representa la máxima energía potencial que se puede disipar. Los amplificadores producen Voltaje que fluye por las bobinas. El flujo de energía lo modula la impedancia de las bobinas, que cambia con la frecuencia y el calor. Conforme la energía fluye por las bobinas, el resultado es la producción de fuerza electromotriz y calor. Las bocinas son poco eficientes para convertir energía eléctrica en energía cinética, así que la gran mayoría de la energía que producen los amplificadores se desperdicia en forma de calor.
Considerar el número de watts como el factor más importante al elegir un sistema de bocinas es como considerar el número de calorías como el factor más importante al elegir un jarabe para la tos. Lo más importante para cualquier persona inteligente que compra una bocina no es cuántos watts pueden producir los amplificadores, sino cuántos dBSPL se pueden producir, en qué rango, con el uso eficiente de la potencia disponible.
Probemos con otra analogía. Saber cuántos galones de combustible caben en el tanque no te dice qué tan rápido ni qué tan lejos irá el vehículo. La masa del vehículo, su perfil aerodinámico, la potencia del motor y la relación de engranajes influyen en qué tan rápido va. Y hay un compromiso entre qué tan rápido va y qué tan lejos llega. Lo que importa aquí es que el combustible en el tanque representa energía potencial y la clasificación de potencia de un amplificador representa la potencia que tiene el potencial de entregar, no lo que hace todo el tiempo. Cómo se usa esa potencia hace la diferencia.
Y otra más: comprar una bocina autoamplificada es a comprar un coche lo que comprar un amplificador es a comprar un motor. Si lo único que quieres es un motor, es razonable fijarte en los caballos de fuerza, porque vas a construir un coche, o una camioneta, alrededor de ese motor. Pero cuando compras una bocina autoamplificada, compras un sistema completo, más como comprar un coche o una camioneta que solo un motor. Al comprar un coche, ¿los caballos de fuerza serían lo único que revisarías? ¿O habría otras cosas dignas de considerar? ¿Comodidad? ¿Manejo? ¿Velocidad máxima? ¿Frenado? ¿Rendimiento de combustible? ¿Confiabilidad? ¿Prestigio? ¿Valor de reventa? ¿Capacidad de pasajeros? ¿Capacidad de carga?
Imaginemos que los amplificadores de la Makara solo pudieran producir 50 Watts. Ahora imaginemos que los niveles de presión sonora y la respuesta de frecuencia de la Makara no cambiaran por el hecho de que los amplificadores solo pudieran producir 50 Watts. ¿Qué diferencia haría en el desempeño de la bocina? Ninguna. Hace lo que hace, ya sea con 50 Watts, 500 Watts, 5000 Watts o 50,000 Watts.
Al elegir un amplificador, saber cuántos Watts puede producir no te dice qué tan fuerte sonará el sistema de sonido donde se usa. Qué tan fuerte puede sonar el sistema depende de la interacción de ese amplificador con las bocinas a las que está conectado, además de más factores de los que puedo enumerar. La Makara, y todas las demás bocinas autoamplificadas, son sistemas completos, así que es mucho mejor plan comparar el desempeño en el mundo real, es decir, cómo suenan las bocinas cuando las escuchas lado a lado, que cómo se ven en papel. Haz una prueba de manejo.
Los amplificadores de la Makara pueden producir 2500Watts cada uno a 4 ohms en puente. No por mucho tiempo, pero me dicen que pueden. No he probado esta afirmación porque no puedo usar más potencia de la que esos amplificadores pueden producir, a menos que quiera arriesgarme a quemar los drivers. En otras palabras, la salida de los amplificadores está limitada por el procesamiento por debajo de su capacidad máxima, lo que otra vez vuelve su clasificación de potencia máxima en gran medida irrelevante. Así que, como tengo más potencia de la que necesito para llevar los woofers a su SPL máximo, tengo más que suficiente potencia sin importar cuál sea ese número calculado en Watts.
Nadie compra una bocina para tener una bocina. Compras una bocina, o muchas, porque quieres llenar un lugar de sonido, de música, de energía. Si empiezas con el resultado de un salón lleno de gente rebotando con los graves más gruesos y profundos que han escuchado en su vida y vas retrocediendo, y retrocediendo, y retrocediendo, verás que un número más alto o más bajo de watts que cada amplificador es potencialmente capaz de producir en un banco de pruebas no va a cambiar cómo se sienten al ser llevados por las olas de graves. Porque, al final, los watts son irrelevantes. Lo que sientes sobre cómo estás haciendo sentir a la gente es mucho más relevante.